Para el presidente de México Felipe Calderón, su pecado no es tanto ser cìnico,borracho, rijoso, imbécil y payaso; ¡no!, el pecado grave de Calderón es ser ingrato y omiso con su pueblo dejando testimonio fehaciente, al declarar en medio de inundaciones, frente a decenas de miles de Mexicanos que lo perdieron todo, que “ en algo habremos de echarles la mano”, cuando 14 mil toneladas de ayuda ha enviado su gobierno hasta Haitì, dejando en el llanto y la desesperación a sus gobernados.
El presidente Felipe Calderón ha confirmado su baja estatura, pequeñez de miras y reiterada incapacidad de gobernar al país.
Miles de familias, como es del dominio público, amanecieron desde hace días, no solo sin sus bienes materiales, sino sin esperanza en el futuro. La tremenda precipitación pluvial, 30 millones de metros cúbicos que se avatió sobre el valle de México, dejó bajo aguas negras y pestilentes, a colonias completas del D.F. y el estado de México.
¿Que destino les espera a esas familias?..¿Donde está Televisa y TV Azteca convocando ayuda humanitaria para auxiliar a nuestros verdaderos hermanos en desgracia?
México en la desgracia de Haitì ha enviado, después del sismo del 12 de enero pasado, 16 aviones de la Sedena y de la Secretaría de Marina, cinco buques ( Huasteco-, Papaloapan-, Tarasco-, y Usumacinta) , con cerca de mil especialistas incluyendo personal médico, rescatistas y expertos en labores de protección civil, tripulación, personal de enlace y de programas sociales.
14 mil toneladas de ayuda humanitaria embarcadas en los puertos de Veracruz y Yucatán, y como la cereza del pastel calderonista, --(Candil de la Calle, Obscuridad en la casa)-, antier partió de la base aérea de Santa Lucía una cocina comunitaria de la Sedena, montada en gigantesco avión C-5 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, con rumbo a Florida y de ahì, y para que ese monstruoso equipo sea embarcado en una nave de la Marina y llegar el 20 de febrero a Haitì, y ofrecer de 3, mil a 7 mil comidas calientitas diariamente a los damnificados extranjeros , un equipo que pesa 77 toneladas, con un volumen de 40 metros cúbicos , cuenta con cámara frigorífica y tanque de gas de 600 litros. ¡Ah, además, lleva dos vehículos de 6.5 toneladas cada uno, materiales adicionales y un campamento para el personal de operación. Lleva una cisterna de 10 mil litros de agua purificada y una torre potente de luz. Todo operado por 100 especialistas del Ejercito, ¿qué tal?-
¿ Y nuestros compatriotas de Chalco, Iztapalapa, Naucalpan, Ecatepec?.. ¡Que se chingen!! Tan solo con lo que ofreció cínicamente Calderón: “algo con lo que podamos ayudar”.
Ciudadanos del valle de México y municipios del estado conurbado, que perdieron todo, muebles, ropa, enceres, documentos, todo, también sus carros bajo el agua pestilente ya inservibles… ¿qué destino les espera?
Sería mejor que se vayan a los hangares del Ejército o de la Marina, para ver si los pueden llevar a Haitì y reciban ayuda digna.
Pero no solo Calderón, también Marcelo Ebrard, con su capricho del tren turístico que costará 17 mil millones de pesos, con lo que se podría remediar ríos como el de Las Remedios, y no vuelva a causar desgracia a familias mexicanas.
Mientras tanto, seco y confortable, en Los Pinos, pero mojado por dentro con Ron con Coca, el presidente Calderón pone oídos a gritos desesperados que vienen de los damnificados.
¡Ayuda por piedad!!!... es el grito desesperado, y en el valle de Chalco mientras más pasa el tiempo, más crece el miedo de sus habitantes a que la anegación en la que viven desde la madrugada del pasado viernes se agrave, y es que en lugar de bajar las aguas negras y pestilentes suben de nivel y las casas se hunden y derrumban ante esos gritos de desesperación e impotencia, llorando y esperando ayuda desde las azoteas.
Todos los gobernantes saben- del D.F, Edomex y Federal-, el riesgo de las precipitaciones pluviales, sin que nadie sea capaz de resolver el problema que ocasiona tanta desgracia. Año con año se producen estas inundaciones, se revientan canales, tuberías, ríos y lagunas. Apenas hace meses, amplias zonas de Cuahutitlàn ,Edomex, quedaron bajo agua. La autopista México-Puebla sepultó autos, camiones, autobuses, y paralizó la zona y la vía al Sur Sureste del país.
Que podemos esperar de Calderón, de Marcelo, y de Peña Nieto, de todos estos “ próceres de la patria, cuando en este año electoral- como 2010- la clase política toda gastarán algo asì como 10 mil millones de pesos del dinero público y sus gobiernos, legisladores, lideres, incapaces de poner fin a estas inundaciones como la de Tabasco también.
Nadie, salvo el narcotráfico, ha puesto en su lugar a Calderón- y vaya que no comulgamos con los barones de la droga- a muchos que conoció este reportero y trató como presos que éramos , durante mi cárcel política, que no por defraudador como etiquetaron por escribir verdades como esta.
El presidente Calderón pagará caro, muy caro, su ineficacia para gobernar, sus dislates, omisiones, sus pleitos con Tirios y Troyanos agraviados quienes se la van a cobrar tarde que temprano, pese a su cínica convocatoria del pasado 5 de febrero en Querétaro cuna de la promulgación de la Constitución de 1917, en donde convoco a la ¡“Reconciliación Nacional”!...Cínico, rijoso, ingrato, borracho y desmemoriado.